Cada mes de noviembre, Banyoles recupera durante un día su alma más payesa y ganadera. Las calles del centro y el Parc de la Draga se llenan de caballos, razas autóctonas, artesanos y familias enteras que llevan generaciones acudiendo cada año. Hablamos de la Feria de Sant Martirià, una de las ferias de ganado y tradición más antiguas de todo el Pla de l’Estany, con antecedentes que se remontan al siglo XIV.
Si vivís en Banyoles o venís a visitar a alguien a la residencia, esta feria es una salida perfecta: es gratuita, se hace al aire libre, no hace falta caminar mucho y ofrece algo que gusta especialmente a la gente mayor, ver el ganado, los oficios de antes y la vida de pueblo tal como se vivía hace años. En este artículo os contamos su historia, la leyenda que le da nombre, el programa habitual y algunos consejos prácticos para disfrutarla con tranquilidad.
¿Qué es la Feria de Sant Martirià y por qué es tan especial?
No es una feria cualquiera. La Feria de Sant Martirià es, sobre todo, una cita ganadera: durante generaciones ha reunido a payeses y criadores de toda la comarca para mostrar y comerciar con vacas, caballos y burras catalanas. Con el tiempo se ha convertido en un referente de razas autóctonas reconocido no solo en Cataluña, sino también en el sur de Francia, y ha ido sumando espectáculos ecuestres, un mercado de artesanía y actividades familiares sin perder su espíritu original.
Banyoles tiene, de hecho, varias ferias con solera a lo largo del año que forman parte de su identidad. Si os gustan este tipo de citas con historia, seguramente también os interese la Fira Medieval de Banyoles, que recrea la vida de la ciudad en la Edad Media, o la Fira del Cop d’Ull, pensada para los amantes del coleccionismo y las antigüedades.
La leyenda de Sant Martirià: la historia detrás del nombre
Pocas fiestas de Banyoles tienen un origen tan curioso como esta. Sant Martirià nació en Florencia a mediados del siglo IV, en el seno de una familia noble pagana. Se convirtió al cristianismo, repartió su fortuna entre los pobres y acabó siendo obispo de Albenga, en Italia. Perseguido por sus creencias, fue encarcelado y, según cuenta la leyenda, ni siquiera los leones que soltaron contra él lo quisieron atacar: se dice que le lamían las manos y los pies con respeto. Finalmente fue martirizado.
Siglos después, hacia el año 900, dos monjes recibieron el encargo de trasladar sus reliquias a un lugar seguro, huyendo de las invasiones. Debían buscar un sitio con una fuente que nunca se secara. Cuentan que viajaron con los restos del santo en un barril, a lomos de una mula, comprobando manantiales que se iban agotando uno tras otro. Cuando llegaron a Banyoles y vieron el Estany, las campanas del pueblo empezaron a tocar solas. Los vecinos salieron a la calle, encontraron a los monjes y entendieron que aquella señal solo podía significar una cosa: Sant Martirià había encontrado su lugar de descanso definitivo.
Hoy sus reliquias se conservan en una caja de madera de ciprés en el Monestir de Sant Esteve de Banyoles, y la arqueta que las contiene se ha llevado tradicionalmente en procesión en épocas de sequía o de riadas, pidiendo su protección. La feria que lleva su nombre es, en el fondo, una manera de mantener viva esta historia cada año.
¿Cuándo se celebra la Feria de Sant Martirià 2026?
La feria se celebra tradicionalmente en noviembre, normalmente en domingo. En ediciones recientes se ha hecho a mediados o a finales de mes; por ejemplo, la edición de 2023 tuvo lugar el 19 de noviembre. Las fechas concretas de la edición de 2026 todavía no estaban confirmadas en el momento de escribir este artículo, así que os recomendamos consultar la web oficial de la feria o el Ajuntament de Banyoles unas semanas antes para confirmar el día exacto. Si vivís en la residencia, también podéis preguntar al equipo de actividades: solemos estar atentos a este tipo de citas para organizar salidas.
¿Dónde se celebra? El Parc de la Draga como escenario
La feria se concentra principalmente en el Parc de la Draga, junto al Estany de Banyoles, un espacio amplio, llano y con zonas de sombra que lo hace especialmente cómodo para pasear sin prisas. Si queréis conocer más a fondo este rincón antes de ir, os recomendamos leer nuestro artículo sobre el Parc de la Draga en Banyoles, donde también explicamos su interés arqueológico. Y ya que estaréis tan cerca del lago, aprovechad para echar un vistazo a nuestra guía del Estany de Banyoles, con rutas cortas y tranquilas aptas para todas las edades.
El programa: qué se puede ver y hacer
Aunque el programa varía ligeramente cada año, estas son las actividades habituales de la Feria de Sant Martirià:
- Mostra de Races Autòctones, con vacas, caballos y burras catalanas expuestas durante toda la jornada.
- Espectáculos ecuestres, con exhibiciones de horseball, monta western y carruseles a cargo de escuelas hípicas locales.
- Demostraciones de herrería y herrado, muy interesantes para quienes recuerdan los oficios tradicionales del campo.
- Concurso de canto de gallos, una de las citas más curiosas y queridas por el público de siempre.
- Mercado de artesanía, con puestos para curiosear sin necesidad de caminar mucho.
- Espacio gastronómico, con vermut musical al mediodía y una xocolatada popular gratuita para cerrar la fiesta por la tarde.
- Espectáculo familiar que cuenta la leyenda de Sant Martirià, ideal para ver en compañía de los nietos.

Consejos para disfrutarla con calma, especialmente si sois personas mayores
- Id a media mañana, cuando hay menos gente y las actividades ya han empezado, pero antes de las horas de más afluencia.
- Llevad calzado cómodo y con buena sujeción: el suelo del parque es de tierra y césped, y puede estar algo húmedo en noviembre.
- Abrigaos por capas: en esta época del año refresca, sobre todo si hay que estar de pie viendo los espectáculos ecuestres.
- Buscad los bancos y las zonas de sombra o resguardo repartidas por el parque para descansar entre actividad y actividad.
- No hace falta quedarse todo el día: la feria se puede disfrutar perfectamente en una hora o dos, viendo lo esencial: el ganado, algún espectáculo y la xocolatada final.
- La entrada es gratuita, así que no hay prisa ni hace falta llegar a una hora concreta.
Cómo llegar y qué más ver por la zona
Si venís de fuera de Banyoles, en nuestra guía completa para llegar a Banyoles os explicamos las mejores opciones en coche y transporte público. Y si os movéis entre Girona, Barcelona y Banyoles, el artículo sobre cómo moverse con Teisa os será muy útil para planificar el trayecto sin complicaciones.
Una tradición que sigue viva en Banyoles
Más de seiscientos años después de sus primeros antecedentes, la Feria de Sant Martirià sigue reuniendo a varias generaciones de banyolines alrededor del mismo lago y las mismas historias. Para las personas mayores es mucho más que una feria de ganado: es una manera de reencontrarse con recuerdos de infancia, con oficios que ya casi no se ven y con un pueblo que sabe cuidar sus tradiciones.
En Residencia La Solana procuramos que estas citas formen parte de la vida de nuestros residentes, ya sea organizando salidas acompañadas o simplemente comentando entre todos cómo era la feria «de antes». Si queréis saber cómo organizamos este tipo de actividades o conocer nuestro Casal de Gent Gran en Banyoles, o si buscáis ideas para excursiones de un día para personas mayores en Banyoles, estaremos encantados de contaros más.
Preguntas frecuentes sobre la Feria de Sant Martirià
¿Es gratuita la Feria de Sant Martirià de Banyoles? Sí, el acceso a la feria y a la mayoría de sus actividades, incluida la xocolatada popular, es gratuito.
¿Cuántos años de historia tiene la feria? Sus antecedentes se remontan al siglo XIV, lo que la convierte en una de las ferias de tradición ganadera más antiguas de la comarca del Pla de l’Estany.
¿Dónde se guardan las reliquias de Sant Martirià? Se conservan en el Monestir de Sant Esteve de Banyoles, en una arqueta de madera de ciprés que tradicionalmente se ha llevado en procesión en momentos de sequía o riadas.
¿Dónde se celebra exactamente la feria? El grueso de las actividades se concentra en el Parc de la Draga, junto al Estany de Banyoles.


